The Embroidery Project cuenta una historia, un viaje al que nos encantaría que te unieras. Comenzó en Oxford, gracias a un pequeño Premio de Emprendimiento Social, y nos llevó hasta una pequeña comunidad indígena en Oaxaca, México. ¡Bienvenidos a nuestra aventura!
Nuestros bordados cambian vidas
En Oaxaca, cada puntada tiene alma. Cada bordado es historia, memoria y cultura que ha pasado de madres a hijas durante generaciones.
La Historia de
Doña Paulina
Hace más de 20 años, doña Paulina soñaba con un futuro distinto para ella y sus hijas. No estaba sola: muchas mujeres de su comunidad compartían las mismas dificultades, enfrentándose a la incertidumbre de sacar adelante a sus familias en un entorno rural y dependiente de la agricultura de subsistencia. Con valentía, las reunió y juntas formaron una cooperativa textil. Uniendo su talento, su esfuerzo y sus sueños, tenían la esperanza de que su trabajo viajara más allá de Oaxaca.
Más que un ingreso
En estas comunidades, la artesanía textil es mucho más que un ingreso: es empoderamiento, preservación de tradiciones y un puente hacia nuevas oportunidades. Cada bordado guarda historias de identidad y cultura, hechos a mano con paciencia y pasión de generación en generación.
El desafío
Sin embargo, llevar este legado artesanal al mundo no era sencillo. La distancia con las grandes ciudades y la falta de canales de venta dejaban que el talento y la creatividad de estas mujeres permanecieran atrapados entre paredes de adobe y talleres caseros, invisibles para quienes podrían valorarlos y difundirlos.
The Embroidery Project nació con el propósito de conectar a estas artesanas indígenas con consumidores de todo el mundo, a través de prendas únicas para bebés y niñas. Cada puntada refleja talento, cultura y empoderamiento, convirtiendo la creatividad ancestral en un puente hacia nuevas oportunidades.
La Ranita Paulina
De esta colaboración surge la Ranita Paulina, una prenda que lleva tradición, creatividad y cuidado en cada hilo. Cada pieza es un puente: conecta culturas, preserva patrimonio y transforma vidas.
Cada prenda se convierte en una oportunidad, un hilo que une Oaxaca con el mundo y una historia que inspira y viaja más allá de donde nació.